En este periodo vacacional las instalaciones son desinfectadas cada dos horas para el cuidado de visitantes y trabajadores

CUAUTLA, Mor.. 2 de abril de 2021.- El tradicional Balneario Agua Hedionda, ubicado en el municipio de Cuautla, ofrece a turistas y visitantes una estancia segura en sus instalaciones, especialmente en el marco de la vigencia del semáforo de riesgo COVID-19 en color amarillo, que permite además un aforo del 50 por ciento de la capacidad del lugar.

Al respecto, Marcelino Espinoza Gómez, director del Fideicomiso de dicho recinto acuático, puntualizó que además los trabajadores cuentan con la capacitación suficiente y necesaria para la implementación de los protocolos sanitarios y el Escudo de la Salud.

Refirió que como parte de las medidas implementadas en esta nueva normalidad, las instalaciones son desinfectadas cada dos horas, permitiendo condiciones óptimas para su operación en este periodo vacacional de Semana Santa.

Espinoza Gómez precisó que el establecimiento está abierto diariamente de 07:00 a 17:00 horas con un costo de acceso de 85 pesos para adultos y 40 para niños, además de que en esta temporada se estará amenizando con música de DJ.

Aseguró que el manantial ha recuperado su afluente, ya que la cascada registra 350 litros por minuto y las propiedades medicinales de sus aguas sulfurosas se mantienen, mismas que le han dado fama nacional e internacional por sus propiedades naturales y curativas; además, cuenta con la alberca más grande de Latinoamérica con unas dimensiones de 30 metros de ancho por 86 de largo.

Marcelino Espinoza informó que se espera turismo morelense, especialmente de la región oriente que lo ha visitado durante generaciones, así como de entidades vecinas como Estado de México, Puebla, Guerrero y Ciudad de México, lo que además ayudará a la reactivación económica de la zona.

De igual manera, como ocurre en otros recintos, el personal del balneario reitera a sus visitantes el llamado de respetar en todo momento las medidas sanitarias establecidas, a fin de evitar un retroceso en el semáforo epidemiológico.