
El compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum con Guerrero
La comunicación social es indispensable en la sociedad contemporánea para que esta funcione mejor, ya que sin ella no existiría la política. La comunicación social y política son elementos esenciales en toda nación moderna y; sobre todo, privilegiando el derecho fundamental de la libertad de expresión. Pero ¿Qué podemos entender por Comunicación Política?
La diferencia de opiniones, ideologías e intereses produce problemas en una comunidad, es por ello que la política sienta las bases de comunicación y gestión para el cumplimiento obligatorio de ciertas reglas. Luego entonces, por ello podemos entender como comunicación política, a todas y cada una de las acciones que se involucran en un proceso político, aplicando estrategias de comunicación para mandar mensajes y discursos con el propósito de convencer y persuadir a las audiencias, estoes lo correcto si modifica la conducta de los receptores.
Como regla básica de la comunicación, deben existir elementos vitales como son el emisor y receptor, es decir, quien envía y recibe mensajes afines al proyecto político y algo muy importante, que se cumplan como objetivo principal con las expectativas del receptor. Se debe enfatizar que existen dos elementos fundamentales de la comunicación, que son el mensaje y por otra parte el vehículo por el que transitará, en otras palabras, el canal o forma de transmitir.
La meta a cumplir de la comunicación política, es que se cumpla en los hechos con los votos esperados, rating en redes sociales, blogs o resultados de encuestas; además de mantener un control en la política para evitar improvisaciones. Las bondades de la comunicación política, se basan en proporcionar a las y los ciudadanos el canal de comunicación de sus necesidades y preocupaciones, para que sean atendidos de manera sensible.
Debemos tener cuidado con la desinformación o propaganda oscura, que solo tiene como objetivo amenazar, denostar, calumniar, destruir la vida política y social del adversario. Estas malas prácticas deben de erradicarse de un proceso electoral, ya que el destino de la no comunicación política, es eliminar de la contienda electoral a los opositores, logrando afectar a personas, partidos políticos y organizaciones de una forma desleal y contraria a los valores democráticos. Por ello, esta práctica desleal deberá ser excluida o sancionada por la autoridad electoral competente.