Pide Gobierno de Morelos a municipios fortalecer policías
CUERNAVACA, MORELOS 16 de junio de 2026.— Tras el fallo adverso emitido por el Tribunal de Alza del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos, María Luisa Villanueva Márquez anunció que el próximo jueves 18 de junio se encadenará a la estatua de la diosa Themis e iniciará una huelga de hambre por tiempo indefinido en la sede judicial del centro de Cuernavaca.
La protesta surge como respuesta inmediata a la resolución del pasado viernes, en la cual los magistrados de la Sala de Apelación le denegaron formalmente el reconocimiento de su inocencia, ratificando una sentencia por secuestro dictada hace más de 25 años, bajo un proceso que ella acusa estuvo plagado de fabricación de pruebas y tortura institucional.
A las afueras del recinto oficial, Villanueva Márquez manifestó una profunda indignación y decepción por los criterios aplicados por los juzgadores. Acusó que el tribunal local parece darse a conocer últimamente "por muchos escándalos, menos por hacer justicia".
Desacreditan el Protocolo de Estambul
El principal motivo de enojo de la afectada radica en que el cuerpo de magistrados determinó desechar y restar validez al Protocolo de Estambul, la prueba pericial psicológica y médica internacional de mayor relevancia con la que su defensa pretendía demostrar las brutales agresiones sufridas durante su captura en enero de 1998.
"Desacreditan el protocolo de Estambul como si no hubiera existido tortura. Dijeron que a lo mejor a mí se me olvidó algo en el protocolo y que por eso declaré lo que declaré", recriminó de manera enérgica.
Alerta por el mensaje enviado a las mujeres víctimas
María Luisa Villanueva —quien obtuvo su preliberación obligatoria en febrero de 2023 tras pasar un cuarto de siglo en el penal de Atlacholoaya— advirtió que el fallo del TSJ sienta un precedente peligroso para los derechos humanos en la entidad, pues envía un mensaje de desprotección e impunidad a todas las mujeres que luchan por acceder a la justicia.
Asimismo, criticó la falta de sensibilidad de género dentro de la propia sala auxiliar, señalando que la magistrada integrante del tribunal adoptó una postura totalmente pasiva durante la lectura de la sentencia, limitándose a asentir con la cabeza ante los argumentos expuestos por el magistrado ponente para cerrarle las puertas de la exoneración.




