CUAUTLA, Mor., 2 de marzo de 2021.- A la línea de autobuses Rápidos Morelenses llegó un embargo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuando padece la crisis más grave de su historia debido a la baja de los ingresos por restricción de actividades durante pandemia por Covid 19.
Con el 70 por ciento menos recursos desde marzo del año pasado, la línea de transporte se encuentra al borde del cierre. La administración decidió asignar labores sólo tres días a la semana, reducir al mínimo los sueldos mientras que el servicio no se ha dejado de dar de manera diaria al usuario aunque, con horarios reducidos.
“Ya mejor cierren y evítense problemas” fue el mensaje que recibió el sindicato de Trabajadores de Autotransportes en General, Actividades Similares y Conexos por parte de la delegación en Morelos ante la falta de cumplimiento de pago del mes de septiembre sin considerar el nuevo convenio que se realizó en el mes de octubre con el representante, Guillermo Escobar con quien no han tenido comunicación porque “se encuentra en cuarentena”, según se les informó.
Domingo González Luis, representante de los trabajadores lamentó la falta de sensibilidad de la institución pese a la crisis que padece el transporte. Equipo de cómputo, calculadoras, escritorio, anaqueles y hasta el filtro del agua para consumo del personal fue lo que se embargó el pasado viernes con fecha del primero de marzo se trató de dialogar con la delegación sin éxito hasta el cierre de esta edición.
Para los trabajadores de Rápidos Morelenses, se trata de arbitrariedades por parte del IMSS en Morelos al no considerar las necesidades y contexto propio del transporte que hasta el momento, no ha sido considerado por ninguna autoridad ni apoyo gubernamental ante la crisis por Covid.
Ubicada en Cuautla, la línea de autobuses brinda servicio a los municipios de Jantetelco, Jonacatepec, Tepalcingo y aledaños hasta Axochiapan, en los límites con el estado de Puebla y donde se deben ya varios meses de renta de las oficinas al igual que en Cuautla.