Operan mercados de Morelos sin mínimas medidas de seguridad
CUERNAVACA, Mor. 4 de julio de 2026.– Vecinos y automovilistas de la colonia Cerritos Barona alertaron sobre la aparición de tumbas hundimientos y socavones en el puente vehicular ubicado sobre la calle Gasoducto, una infraestructura estructural que fue reconstruida de forma integral por el Ayuntamiento de Cuernavaca apenas en septiembre de 2023 y que hoy presenta severos daños que ponen en riesgo la seguridad de quienes transitan por la zona.
De acuerdo con las denuncias ciudadanas, las fallas en la vialidad comenzaron a manifestarse de forma crítica desde abril de este 2026. Sin embargo, la problemática se agudizó hace apenas una semana cuando se abrió un nuevo hoyo de dimensiones considerables, provocando que un vehículo compacto quedara completamente atascado en el sitio durante varias horas.
Como medida de contención inmediata ante las protestas de los colonos, el Ayuntamiento optó por convertir una densa mezcla de chapopote sobre la superficie. Actualmente, la vialidad luce cubierta de lado a lado por este material, una solución que los afectados califican como un "parche" provisional que no resuelve la inestabilidad del suelo ni las fallas de origen de la construcción.
El deterioro prematuro del puente en la calle Gasoducto encendió las alarmas dentro del Cabildo de Cuernavaca debido a las dudas que genera sobre la efectividad, los materiales y el control de calidad de la obra pública entregada a la ciudadanía.
Al respecto, la regidora Arnett Jiménez informó que solicitará formalmente a la Secretaría de Obras Públicas los dictámenes técnicos y expedientes de este proyecto —ejecutado originalmente durante la administración anterior— con la finalidad de identificar posibles irregularidades e instruir reparaciones de fondo.
"Nosotros como regidores tenemos la facultad de estar vigilando las obras que implementa el municipio. Considero muy pertinente que se pueda solicitar un estudio técnico", apuntó la funcionaria local, tras precisar que se debe investigar qué empresa estuvo a carga de la construcción, el monto total invertido y si existe una fianza de vicios ocultos vigente para obligar al contratista a responder por los daños.
La situación en Cerritos Barona no representa un caso aislado en la infraestructura urbana de la ciudad. Habitantes del municipio han manifestado de forma recurrente su inconformidad por el desgaste acelerado del asfalto y las vialidades entregadas recientemente.
La propia regidora Jiménez recordó que una situación similar de negligencia y retraso en las reparaciones se vivió en la calle Tres Cruces, ubicada en el poblado de Ahuatepec, donde la infraestructura colapsó y la constructora tardó meses en subsanar los desperfectos.
"No ha sido la única obra de Cuernavaca que ha tenido este tipo de complicaciones; considera que para la población no es justo que con este mismo recurso de los impuestos que ellos mismos paguen, pues se le destina a este tipo de obras, que tiempo después tienen algún problema y que afecta sobre todo a la ciudadanía", sentenció, dejando en claro la urgencia de auditar los contratos de infraestructura en la capital morelense.




