CUAUTLA, Mor., 6 de diciembre del 2018.- El municipio de Cuautla perdió su identidad turística, informó la Secretaria de Turismo en el estado, Margarita González Saravia durante su visita al balneario Agua Hedionda donde dijo realizar una evaluación sobre los atractivos y el turismo en la ciudad.

En la investigación de mercado que dijo iniciar en próximos días, adelantó que “no se pueden forzar los destinos sino ver su esencia y reforzar la cultura” y sostuvo que las malas condiciones en que se encuentran las calles de la ciudad impiden el acceso al turismo.

El agua sulfurosa que emite el manantial de Agua Hedionda es la riqueza más destacable para la atracción turística por lo que se propuso por iniciar un proyecto para turismo de salud enfocado a una población de la tercera edad para atraer visitantes al municipio de Cuautla.
En una reunión con prestadores de servicios confeccionó una línea de colaboración con los empresarios para promover la llegada del turismo para la ciudad y se comprometió a generar un proyecto de capacitación entre otros proyectos a futuro como una aplicación donde se encuentren los sitios de visita, ubicación de hoteles, restaurantes, entre otros.

“Una organización turística consolidada no es solamente un sector sino es junto con operadores turísticos”, señaló al convocar a los prestadores de servicios a formar un consejo empresarial turístico.

Mejorar la imagen urbana, servicios públicos, recolección de basura son las primeras acciones que dijo se deben emprender en la ciudad. Comparó que los visitantes acuden a las ciudades por que no pierden identidad.
“Ver a qué vienen los turistas para establecer una estrategia, no lo que nos gustaría sino en lo que está basado. En este análisis que hacemos en el estado vemos que a Cuernavaca se mueven por las bodas y por convenciones que es donde está el mercado fuerte”, comentó.

Agregó que una de las intenciones de la Secretaría de Cultura y Turismo es implementar un proyecto de modernización para este Balneario el cual trata aún de recuperar el flujo de agua que se bloqueó tras el sismo del 2017