Definen estrategias de seguridad para la temporada de Carnavales
CUERNAVACA, Mor., 14 de septiembre de 2015.- Para cualquier joven llegar a la mayoría de edad es colocarse frente a las puertas de la libertad, pero aquellos que han vivido su infancia y adolescencia en un albergue resulta la entrada al infierno de la vida cotidiana.
Miedo, incertidumbre, abandono, desempleo, ausencia de una casa y una familia, pero sobre todo un plan de vida, son los síntomas de ansiedad que invaden a los albergados que se acercan a los 18 años, edad que por ley obliga a sacarlos del Centro de Atención Social para el Adolescente CASA, del Sistema DIF Morelos.
Sin futuro o núcleo familiar alguno, carecen de los elementos básicos de supervivencia; no saben desplazarse en transporte público, no conocen la ciudad, no tienen estudios; su destino inmediato es el desempleo, la cárcel, drogas o la delincuencia organizada.
Ante estos problemas, Elena Cepeda, Presidenta del Sistema DIF Morelos, decidió impulsar un espacio de transición y apoyo para aquellos que están a punto de cumplir la mayoría de edad, nombrada de manera lúdica Casa de la Alegría, donde se brinda acompañamiento a quienes salen de CASA, para continuar con sus estudios, aprender a independizarse y llevar los gastos de un hogar, como es el pago de servicios, comida y utensilios personales.