
Muere mujer durante ataque a familia en la México-Cuernavaca
Familiares señalan que la negligencia de los médicos del Hospital General de Cuautla y la irresponsabilidad de personal de la Fiscalía costó la vida de 2 jóvenes, tras ser golpeados en una riña.
CUAUTLA, Mor., 4 de mayo de 2015.- La negligencia de doctores del Hospital General de Cuautla y la irresponsabilidad de funcionarios de la Fiscalía Regional Oriente costó la vida de dos jóvenes que participaron en una riña, y la victimización de sus familiares, quienes deben dinero por la atención tardía de uno de ellos, además de sufrir malos tratos por parte de las autoridades estatales.
El pasado 30 de abril falleció el joven Ricardo Martínez, quien fue brutalmente golpeado el 19 de abril en una riña callejera, cuando se encontraba acompañado de un amigo llamado Eduardo, confirmaron sus familiares, quienes solicitaron permanecer en el anonimato por temor a represalias.
Después de la brutal agresión de que fueron objeto, los dos jóvenes fueron atendidos por paramédicos, quienes los estabilizaron y trasladaron al Hospital General de Cuautla para su atención médica.
Cuando los familiares llegaron, los doctores informaron que sólo se había tratado de una riña callejera y que estaban “bien”, razón por la cual fueron dados de alta; sin embargo, minutos antes de que dieran el documento de las altas firmadas por el responsable del hospital general, el muchacho llamado Eduardo falleció.
A pesar de ello, Ricardo Martínez fue trasladado a su domicilio ubicado en calle Ignacio Rayón de la colonia Gabriel Tepepa; mostraba varias suturas en la cabeza y la cara, una herida punzocortante en el pecho y otra herida en el cuello.
Al día siguiente personal de la Fiscalía en Cuautla se lo llevó para ampliar su declaración y al término de la misma sólo lo entregaron a los familiares y les dijeron que seguirían con las investigaciones.
Pasaron los días y su situación de salud empeoró, por lo que lo llevaron al Hospital General en donde les dijeron que sólo eran los golpes que traía, que no era necesario internarlo y le recetaron paracetamol para el dolor.
Al paso de los días su estado de salud empeoró hasta que convulsionó; su esposa y su hermano decidieron trasladarlo al hospital, pero sin olvidar la mala atención lo llevaron a la clínica particular Escobar, donde lo atendió su titular el médico Oscar Escobar.
Llegaron aproximadamente a las 9:30 horas pero les informaron del deceso a las 11:55 de la mañana, apenas dos horas con 25 minutos después, pero la cuenta que comenzaron a cobrar de forma inmediata fue de nueve mil 525 pesos.
La falta de recursos y el dolor por el familiar fallecido generó que los deudos corrieran prácticamente detrás del vehículo del Semefo que llevaba los restos para realizar la necropsia de ley.
Ocho horas y 30 minutos después de su ingreso, personal del Semefo y de la Fiscalía les informó que les entregarían el cuerpo, pero dos horas después indicaron que el médico legista se fue sin firmar el acta de defunción, razón por la cual tuvieron que esperar más tiempo.
De la investigación del caso, la Fiscalía aún no les informa los avances.